Triduo Pascual: Viernes Santo

Celebración litúrgica de la Muerte del Señor, una celebración de la Palabra que concluye con la adoración de la Cruz y con la comunión eucarística.

– Proclamamos el misterio de la Cruz, en las lecturas de la Palabra de Dios.
– Invocamos la salvación del mundo por la fuerza de esa Cruz.
– Adoramos la Cruz del Señor Jesús.
– Y finalmente participamos del misterio de esa Cruz, del Cuerpo entregado, comulgando  de él.

La Pasión de Cristo es pues, proclamada, invocada, venerada y comulgada.

 

En la adoración de la Cruz,  el rito ha de hacerse con esplendor digno de la gloria del misterio de nuestra salvación; tanto la invitación al mostrar la Cruz, como la respuesta del pueblo, háganse con canto, y no se omita el silencio de reverencia que sigue a cada una de las postraciones, mientras el sacerdote celebrante, permaneciendo de pie, muestra en alto la Cruz».

– «Cada uno de los presentes del clero y del pueblo se acercará a la Cruz para adorarla, dado que la adoración personal de la Cruz es un elemento muy importante de esta celebración y únicamente en el caso de una extraordinaria presencia de fieles se utilizará el modo de la adoración hecha por todos la vez»

20180330_19214620180330_19214920180330_19215020180330_193552

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s